Es un espacio profundo y cuidado, donde podés traer lo que hoy te duele, te angustia o te desconecta de vos. Lo que te pesa, lo que está trabado.
A partir de ahí, entramos en un trabajo más profundo, luego de una breve meditación que nos ubica en otro lugar.
A través de las constelaciones familiares y otras herramientas, miramos el origen, el mundo emocional que está pidiendo ser visto.
Hacemos movimientos para liberar, ordenar y dar un nuevo lugar a eso que hoy pesa.
El encuentro no queda solo en la toma de conciencia.
Juntas definimos una dirección clara:
qué movimiento te toca hacer en tu vida para sostener ese cambio.
La sesión es la semilla.
Después, continúa el proceso.
Para acompañarte, recibís meditaciones diseñadas especialmente para integrar lo trabajado y ayudarte a volver a vos en tu día a día.